19 de abril de 2016

La pequeña cantina



 En mi primer viaje al Caurel un frío y lluvioso día del
 mes de noviembre nos detuvimos en Seceda para comer. 
Mientras buscábamos un lugar al amparo de la lluvia,
 subimos por las empedradas callejuelas hasta que llegamos a lo alto de la aldea,
 allí un alpendre nos dio cobijo y un antiguo carro nos hizo de mesa. 
Al lado una pequeña cantina, la casa de la foto la cual desconozco
 si todavía está en funcionamiento.
Cuando voy a Seceda me gusta pasar por aquí...y recordar a mis amigos Javi y Eva
con quienes fuí por primera vez al Caurel ....   



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