19 de marzo de 2017

A capela de San Roque

Después de atravesar la aldea de Vilar y adentrarnos en su asombroso bosque de castaños, seguimos el sendero que nos guía a la capilla de San Roque. Su singular edificación de dimensiones reducidas 12 mts de largo por 5 mts de ancho, se encuentra muy cerca del Castro de Vilar. Desde aquí se divisan un par de meandros del río Lor, además de una panorámica de 360º con maravillosas vistas de las montañas que rodean los pueblos de Vilamor y Vilar.
Ha sido construida con lajas de pizarra y tejado a dos aguas, solo tiene una pequeña ventana y su fachada abierta con barrotes de madera proporcionan la luz necesaria al interior donde se encuentran las imágenes de San Roque y San Sebastián.



El suelo de la capilla lo forman grandes losas de pizarra.
Un pequeño altar, un par de bancos y sus paredes caleadas de blanco
 las cuales conservan antiguas pinturas con motivos decorativos llenan este lugar de culto.
Conserva un confesionario abierto, hecho con un par de tablas y perforado en la parte superior.
Ofrecía asiento al párroco mientras la persona que iba a confesar debía permanecer arrodillada.
En Semana Santa para conservar la tradición se ha venido representando un Vía Crucis que parte de la aldea de Vilar hasta la capilla, haciendo parada en cada una de las catorce cruces que están al lado del camino. La festividad de San Roque se celebra en Vilar el 16 de agosto.
De los cuidados de la capilla, las cruces, el sendero, el campo de la fiesta, el museo etnográfico y en general de la aldea, se encarga persona más importante  "Juan de Vilar " a quien hay que agradecer su dedicación, el cariño y esmero con el que cuida todo el entorno para que quienes pasamos por allí nos deleitemos. ¡¡Gracias Juan!! 

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