30 de noviembre de 2016

Tejados mojados


Estamos en la aldea de Parada y dejando el pueblo atrás nos adentrarnos en uno de los sotos de castaños más bonitos de toda la sierra del Caurel.
Yendo por la parte alta hay un sendero que nos lleva por una bonita ruta en la que todavía se conserva alguna cabaña y también un molino abandonado.
En invierno es indiferente que llueva o caliente el sol en esta zona de la aldea, aún a pesar de que las hojas de los árboles se caen, la luz apenas se asoma por culpa de la sombra producida por las montañas.
La intensa y constante humedad que lo envuelve todo ayuda a que los musgos que cubren las rocas y los árboles tengan un aspecto suave y esponjoso. 
Continuando por el sendero nos encontraremos un arroyo, la senda continúa....






0 comentarios:

Publicar un comentario